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¿Caos En Tu Mente?

¿Caos En Tu Mente?

Te estás asfixiando y caes en pánico, tu mente proyecta cortos grotescos de tu auto infringida muerte, no encontrás la manera de levantarte de la cama pues nada te motiva, te sentís menospreciadx, te adelgazás o engordás de extremo a extremo, a veces la melancolía no te da respiro, escuchás voces, ves colores intensos, el mundo te parece vacío, trivial, y todo lo típico de una mente que funciona de manera no ortodoxa, pues es así, ese caos en tu cabeza tiene que abordarse desde múltiples enfoques.

“Los conflictos de la psiquis no pueden ser escudriñados desde una sola disciplina”

Todas las personas que hemos sido sobrevivientes a condiciones crónicas ‘maníaco-depresivas’, ‘borderliner’, ‘trastorno de pánico’ y muchas otras etiquetas, afrontamos una grave situación pues vivimos un conflicto que se alimenta inconmensurablemente de elementos extrínsecos más que de los intrínsecos y podría llevarnos a la muerte en vida, pues desde el terreno que piso puedo afirmar a plena convicción, que jamás habíamos vivido una época más cruel y deshumanizada que la presente.

No creo en el universo expansivo, el pulsante, pero si creo en el multidimensional, característica que comparte nuestro enredado cerebro, es un universo multidimensional, lo que nos hace seres indivisibles, un todo, de todo lo aprendido, de adherencias generacionales y nuestro ADN.

Pienso que el ‘caos mental’ es afectado por distintas áreas en la vida de una persona:

Laboral: Más en el caso de los maniaco-depresivos se van cerrando puertas, pues lo que es un padecimiento es considerado una mala actitud.  El sistema laboral cimentado en reglas inhumanas condena a quienes padecen cualquier tipo de “caos mental”.  Es contrastante con la empatía hacia padecimientos de cualquier otra índole, como problemas hepáticos, cáncer, etc

OMS: Cada año se suicidan casi un millón de personas, lo que supone una tasa de mortalidad "global" de 16 por 100 000, o una muerte cada 40 segundos.  En los últimos 45 años las tasas de suicidio han aumentado en un 60% a nivel mundial. El suicidio es una de las tres primeras causas de defunción entre las personas de 15 a 44 años en algunos países, y la segunda causa en el grupo de 10 a 24 años; y estas cifras no incluyen los tentativas de suicidio, que son hasta 20 veces más frecuentes que los casos de suicidio consumado.

Si es tan alarmante según la OMS, ¿por qué en pleno siglo 21 seguimos en el oscurantismo?, ¿Están nulas nuestra empatía y nuestra cognición?  Estoy seguro que ese es nuestro estadío, nuestra cruda realidad.

Social: Nos transformamos en objeto de desprecio o lástima, ambos terribles sentimientos que no ayudarán en nada a los que vivimos esta situación de caos.

  • Lástima: Este vocablo etimológicamente está formado del verbo activo transitivo “lastimar”·  No es cierto que tal sentimiento produzca ternura, pues es un reflejo de extrema verticalidad donde el que siente lástima se ubica arriba de quien es objeto de la misma.  El sentimiento que debe actuar a favor de quienes sufren este tipo de “caos” es la Empatía.
  • Empatía: Esta palabra deriva del término griego empátheia, recibe también el nombre de inteligencia interpersonal (término acuñado por Howard Gardner) y se refiere a la habilidad cognitiva de una persona para comprender el universo emocional de otra.  En otras palabras, horizontalidad.

En una sociedad patológicamente patriarcal, mostrar compasión, comprensión y amor real -y no de telenovelas-, es sinónimo de debilidad, una sociedad patriarcal en la médula tanto de hombres y mujeres.

Para mi, tan arraigado patriarcado es una muestra de que en gran medida la sociedad se encuentra en estadíos previos al homo sapiens.  Creo que somos seres primitivos, salvajes, y en muchos casos, inferiores a muchas otras especies, tales como el delfín, o el elefante que acompaña a los suyos hasta el día en que uno de ellos muere.  Si tratamos a los que sufren como parias o leprosos, ¿qué tipo de sociedad somos?  Puedo resumirlo en una palabra: Psicópatas o sociópatas -ausentes de conciencia, culpa o empatía-.

Político/económico: El sistema neo liberal impulsado en América Latina por USA -cuyas intervenciones en nuestra historia sangrienta son permanentes, destructivas, criminales-, Milton Friedman y sus chicago boys, encontraron terreno fértil tras el golpe de Estado a Allende el 11 de Septiembre de 1973, por el genocida Pinochet.

Es ridículo que América celebre la muerte de más de un tercio de la población total indígena, y la esclavización de los mismos, la invasión de una sangrienta y salvaje España con sus socios europeos y los traidores locales, no puede seguir celebrándose, debe ser llamada tal y como es: Invasión Española.

Es importante recordar nuestra historia, que arquitectos y matemáticos brillantes como los Mayas o los Incas, médicos naturales, chamanes, teólogos, ecologistas, fuesen asesinados por la ambición salvaje de quienes mal llamamos: “seres humanos”.  El capitalismo, que dicho sea de paso es anti natura,  es un lento, metódico y cruel asesino de toda una sociedad confusa.  Al ser considerado el capital la razón primordial del Estado, eliminamos conceptos como la Patria o pater -padre-, aunque yo podría decir matria y la Res pública o cosa pública, pasamos a un segundo o tercer lugar, pagamos membresía por una nacionalidad y en este mundo acéfalo, hay miles que consideran esto un reflejo de “fuerza mental o superioridad”, y celebran pagar por derechos universales inalienables e irrenunciables, como el acceso a la salud, educación, techo o tierra propia, en los términos que la dignidad humana plantea como justo.   El acceso a estos derechos se ha transformado en un termómetro para quienes quieren medir su nivel de “éxito” y aprobación de parte de los demás.

La capacidad de causar estrés o imprimir en sus subalternos una demoledora presión, es un elemento que caracteriza al ‘triunfador’ en la sociedad de Nietzche actual.

Jamás el capital debe estar arriba o al lado de la vida humana y los ecosistemas, en la razón de ser de las naciones debe estar siempre abajo.

A los que padecemos ‘caos mental’, el capitalismo nos arrincona etiquetándonos,  poniéndonos entre la espada y las farmacéuticas, para luego inhabilitarnos y de forma silenciosa tirarnos fuera de su reino material, a los parias neurodiversos.

Alguien padece de cáncer y se realizan campañas enormes de apoyo, alguien sufre emocionalemente presentando síntomas de ‘manía-depresiva’ y seguramente terminará encerrado en alguna habitación de la casa o en un sanatorio en condiciones infrahumanas, afrontando el hastío muy común en las personas que anhelan comprensión pero no están dispuestos o dispuestas a darla, o la otorgan por pequeños sorbos y con limites bien marcados.

Si el capitalismo considera inferior al ser humano, ¿cuanto más caeremos en el menosprecio y devaluación los que vivimos en ‘caos mental’?

Y con medicamentos en extremo costosos, sin mucho acceso al genérico, con la ineludible visita al psiquiatra para tener la receta médica, el panorama es oscuro, si a eso sumamos que el sistema nos va inhabilitando en nuestro poder adquisitivo, provocando un “assassination of character” en todos los sentidos, ¿por qué?.  Se me vienen las palabras: capitalismo, materialismo, vida trivial del círculo hedonista, esnobista, individualista… la sociedad de todos contra todos.

Teológico: Luego del catolicismo oscurantista previo al Concilio Vaticano II, ha llegado a nuestras Américas una forma de doctrina nociva que muchos le conocen como “Doctrina de la prosperidad”, de raíz protestante moderna y de profunda raíz judaista -no considero mal el judaísmo aclaro, el problema es el judaísmo como base y esencia del cristianismo, ambas son religiones distintas, pero se usan como método de manipulación a través del miedo y la ambición a través de la descontextualización-.

Debo mencionar algunos ejes fundamentales en esta doctrina importada de Estados Unidos a través de misioneros a inicios del siglo 20 y que no tiene casi ligamentos con pensamientos más sólidos como el de Martin Lutero o Calvino.  En esencia es capitalismo disfrazado de cristianismo.

Vicios o distorsión que definen al protestantismo piramidal capitalista que esta invadiéndonos:

“Nadie es salvo por obras, sino por gracia” (La Biblia), Esto nos empuja a perder la empatía, la responsabilidad social, incentiva el egoísmo, la pérdida de importancia de nuestra forma de actuar, dándole fuerza a una etiqueta-disfraz: cristiano evangélico.

“Una fé sin obras es fe muerta”, “Por sus obras les conoceréis”, “Muéstrame tus obras mediante tu fé que yo te mostraré mi fé mediante mis obras” (La Biblia, Nuevo Testamento.) ¿Es obvio no?

“Si aceptas a Cristo eres salvo, ya no eres mundano”.  Los adeptos a esta aberración acogen la discriminación como algo justo, considerar inferiores a quienes no pertenecen a sus sectas está permitido.

Si tenés dinero y salud, es señal de que dios te bendice, si estás enfermo y pobre, es porque estás maldito o no diezmás -el diezmo pertenece a la ley judía de Moisés, no al cristianismo-.

En este punto, a una persona en caos mental se le puede considerar endemoniada, creencia peligrosa pues puede incluso terminar en una hoguera, como hace poco aconteció en Nicaragua.  Allí también esta implantado el capitalismo transformando al dios del cristianismo en un moderno becerro de oro, que excluye a los no pudientes que solo son útiles si aportan dinero al pastor, pastora o “apóstol”.

Sólo mencioné tres aunque son muchos más, pero es obvio que con esta corriente en crecimiento nos encontramos en problemas.  Los locos o personas en ‘caos mental’ históricamente han sido tachados como endemoniados por las corrientes religiosas oscurantistas.

Una mente en desequilibrio puede ser llevada a la ‘histeria’, a la pérdida total de la cognición, la culpa no real o incluso a la justificación del mal actuar, pues según esa doctrina “ya están salvos” o “perdidos” según el nivel de compromiso con alguna de las sucursales de estas sectas tan amorfas.

Pienso que esta llegada de tres mil misioneros evangélicos y la nueva ley Nica Act son sólo parte de un guión de los empoderados externos e internos, para implantar una forma de capitalismo y control social poderoso, usando el miedo y la ambición humana como vehículo y la religión como método de control.  Desde que América fue invadida por España y aún en el siglo 17 se debatía sobre si el indio tenía alma o no.

Una sociedad fragmentada se puede venir abajo, se pierde el sentido natural del ecosistema social y el peligro es mayor al entender que con el avance de estas doctrinas, se está atentando contra el sistema socialista o mejor dicho, contra la Patria o la res publica; no es necesario usar el término socialismo con estos principios en nuestra Constitución y el equilibrio político y económico de nuestra nación.

He mencionado todo esto porque lo considero muy importante.  Los ‘locos’ o ‘mentes en caos’ somos los primeros despreciados por ésta corriente y podemos ser llevados a dos puntos: La negación total del conflicto propio para ser aceptados -que desembocará en un posterior estallido o implosión-,  o ser totalmente condenados y menospreciados.

Existen más disciplinas desde las cuales abordar este tema, no es mi intención escribir ‘Las Mil y Una Noches’ del Caos Social.  Pero es importante mencionar que en lo extrínseco existen muchas respuestas a los conflictos de “locura” o como le he llamado en este escrito ‘caos mental’, pues no siempre el caos es negativo en su significado.  El universo mismo genera vida a través del caos, tema que corresponde a la astrofísica, entre tantas disciplinas que hay que abordar alrededor de este tema tan alarmante e importante.

No olvidemos que las mentes más locas y poco ortodoxas han sido las que han generado las cosas más brillantes en este mundo. ¿Está tu mente en caos?

Más allá de la permanente condena social o familiar, es seguro que en tu universo cerebral está naciendo una nueva galaxia.  Frente a esta sociedad enferma podés ser sin necesidad de tener la aprobación de terceros, vos mismx, y si el precio será vivir arriba de un árbol, ya sabés que tendrás de vecino a especies maravillosas y con sabiduría milenaria.  Al final, un poco de rebeldía no te vendrá mal, un poco menos de protocolo te puede venir mejor, y eso no requiere de recetas médicas, ni de soluciones farmacéuticas, ni de comerciantes de la salud.

 

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